La neurociencia de la GRATITUD
La gratitud es mucho más que una emoción positiva de extensas redes cerebrales, pues reduce el estrés y los marcadoires inflamatorios y predice satisfacción. Además su práctica mejora el sueño y refuerza las reelaciones sociales. Las exposiciones prolongadas de gratitud inducen Plasticidad neuronal, aumentando la sensibilidad de respuesta en la corteza cingulada anterior (ACC) perigenyual, que parece que se mantiene después de 3 meses de la práctica.